El envejecimiento natural de la piel se debe a la edad y al daño causado por los rayos ultravioleta. Estos dos factores estimula las enzimas que degradan el colágeno y la elastina, proteínas esenciales que le dan a la piel su estructura firme y elástica.

Para ayudar a la piel del rostro a regenerarse más rápidamente y recuperar su vitalidad natural, Osaìne ha desarrollado fórmulas basadas en las propiedades  del alga Ulva lactuca.

Se trata de un extracto del alga Ulva lactuca, que crece en los acantilados del archipiélago de Bréhat, que ayuda a preservar la integridad de las fibras elásticas de los tejidos al inhibir la acción de la elastasa, la enzima que degrada las proteínas de elastina y colágeno, lo que conduce a una mejor respiración celular, una mayor regeneración de los tejidos y una reducción visible de las arrugas.